Es la primera vez que nuestra hija acude a un centro de ayuda psicológica y la verdad estamos muy contentos, la confianza que las psicólogas transmiten hace que las entrevistas sean más fáciles. Nuestra hija se ha sentido cómoda y segura para poder contarles sus miedos, sus dudas, sus sentimientos, esto para una adolescente no es tema sencillo y lo han conseguido. Que mi hija desee regresar porque siente que es un lugar donde recibe ayuda sin ser juzgada nos hace confirmar que elegirlos fue nuestra mejor elección.